Es una especie de Dragón que armoniza con la hierba exuberante de su tierra natal, aunque anida en las montañas más altas, donde se han establecido las reservas para su preservación.
A pesar del Episodio de Ilfracombe, esta raza está entre las menos problemáticas. Al igual que el Opaleye, prefiere cazar ovejas y evita a las personas, a menos que éstas lo provoquen. Tiene un rugido fácilmente reconocible y sorprendentemente melodioso. Lanza fuego en chorros finos, y sus huevos son de color marrón terroso, moteados de verde.