Es un Dragón similar al Colacuerno Húngaro, pero en vez de una cola con pinchos, tiene una prominente cresta de color negro azabache a lo largo del lomo. Excepcionalmente agresivos con los de su propia raza, los ejemplares de ésta especie son muy difíciles de encontrar en la actualidad. Se sabe que atacan a la mayoría de grandes mamíferos terrestres, y siendo algo inusual para un Dragón, también se alimentan de criaturas que viven en el agua. Un informe no confirmado, sostiene que un Ridgeback Noruego apresó un ballenato en la costa de Noruega en el año 1802. Los huevos del Ridgeback son negros, y las crías desarrollan la capacidad de exhalar fuego mucho antes que otras razas, entre 1 y 3 meses después de nacer.